Bajo el león dorado en la pradera
va una hermosa muchacha morena,
luz colorada enredada
en su tostado de arena
Las montañas miran un punto extraño
un camino lejano
un sabor revuelto de antaño
y queda rastro, bajo y llano
Todo se ha roto
más que el silencio
todo se ha roto
todo por dentro
Desvanecidos
están los ojos de sus laberintos
solo queda desierto
desierto azulado
y calor extinto
Todo se ha roto
más que el silencio
todo se ha roto
todo por dentro
Ojos huecos de noche
pozos estériles
sin serpientes de luz
lunas gemelas de espejos
sin elipses eléctricas
vacíos ciegos a morir de noche
Tormenta,
luciérnaga de la cuneta,
allá en lo alto, enredada en la música roja
del encarnado dorar
de la borrosa silueta
Todo se ha roto
más que el silencio
todo se ha roto
todo aquí adentro
Ola de calor
Hace 1 semana
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